El sentido de la vista es uno de los más valorados por los seres humanos, pues éste es el que ocupamos para aprender el mundo y otorgarle significado: conocemos lo que está cerca, los colores, lo que no es un obstáculo o una amenaza.
Este es un pequeño bebé llamado Emil que nació con una deficiencia en su vista que impedía que pudiera ver bien. Su relación entonces con el mundo era basada en lo que oía, pues sus ojos no le ayudaban a recoger información del mundo que le rodeaba.
Su visión era tan borrosa, que Emil no era capaz de reconocer los rasgos de su madre.
Pero ella no se dio por vencida, y luchó para que su hijo tuviera la oportunidad de ver.
Así fue como a Emil le prescribieron gafas para que pudiera ver el mundo de forma nítida, y la primera vez que se los pusieron su reacción fue impagable.
Una mezcla de asombro y algo de miedo se podía ver en su rostro, pues -acostumbrado a su condición- no entendía qué era lo que estaba viendo. Luego, cuando vio el rostro de su madre por primera vez, sólo le invadió la felicidad.
Su madre, Christine Rosenhøj, subió el video del momento a su cuenta de Instagram y es un tesoro, realmente un bello instante y que se ha vuelto viral gracias a que está lleno de ternura y emoción.
Mira el video del momento a continuación:
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