Kanako es una chimpancé que, desde el año 1992, vive en el santuario Kumamoto de Japón y tiene una historia de vida que ha inspirado a miles de personas.
Cuando pequeña, Kanako fue abandonada por su madre pues llegó con un defecto cromosómico similar al Síndrome de Down, y los animales suelen dejar atrás a sus crías cuando nacen con problemas de salud.
Cuando su madre la dejó sola, Kanako tenía un poco más de tres meses de vida.
Varias enfermedades complicaron el primer año de vida de Kanako: antes de los 12 mese, la pequeña chimpancé desarrollo una catarata y seis años después quedó completamente ciega. Debido a su condición, Kanako no puede interactuar con otros chimpancés y sólo se relaciona con humanos.







