Todo lo que conocemos del parto tiene que ver con la visión de la madre, de qué sentirá, que tendrá que hacer, cómo será y un sin fin de consejos o experiencias que ellas mismas nos pueden contar, pero alguna vez te has preguntado ¿Cómo vivirá un parte el bebé que está naciendo?
Cada vez son más los profesionales que estudian este proceso desde el punto de vista del bebé y aunque no se puede saber a ciencia cierta todo lo que vivimos en ese proceso, existen algunas visiones sobre lo que vive el bebé en el proceso del parto.
El bebé es el que le avisa a la madre que está listo para nacer, esto sucede cuando el bebé le indica al organismo de la madre a través del torrente hormonal que ya está preparado para enfrentar el mundo real.
El organismo del bebé se prepara para el momento mucho antes del parto, comienzan sus glándulas suprarrenales a producir adrenalina mucho más rápido que en cualquier otro momento de nuestra vida. Así se prepara para la estresante situación que vivirá.
Hay algunos especialista que afirman que es muy importante que la madre esté tranquila, ya que el bebé y ella están conectados por la placenta, y por esa conexión el pequeño es capaz de saber el estado emocional de su madre.
En el momento en que comienzan las primeras contracciones el bebé sabe que algo va a pasar, el útero se contrae y oprime para empujarlo a la vía de salida. El pequeño siente algo parecido a un masaje, una presión que lo prepara para el momento del parto.
¿Qué siente en el parto?
El bebe produce una gran cantidad de endorfinas durante el parto para sufrir menos dolor y sentir bienestar. Solo siente un pequeño malestar parecido a estar presionado, este dolor aumenta en los partos complicados.
El bebé presiona con su pequeña cabeza el cuello del útero y así ayuda a que se abra el canal del parto. El pequeño solo siente presión intensa que lo empuja hacia afuera, no el dolor que siente la madre.
Naturalmente el bebé realiza muchos movimientos, desciende, flexiona la cabeza, se encaja, realiza una rotación interna, una extensión de la cabeza, una rotación externa y finalmente la expulsión. Pareciera que esto es dolorosa y poco agradable, pero el proceso natural es menos traumático para el bebé.
¿Qué siente cuando sale al exterior de su madre?
Toda la presión que ha sufrido anteriormente lo ha ayudado a expulsar el líquido que había en sus pulmones, el cordón umbilical de corta y comienza a respirar utilizando sus pulmones que ahora se llenan de aire.
Dentro de la madre el bebé tiene una temperatura de 36ºC y claramente afuera esta será menor. Por eso es importante taparlo con algo o ponerlo sobre el cuerpo cálido de su madre tocando la piel, evitando la hipotermia.
Este primer contacto es muy importante para establecer un buen vínculo entre madre e hijo, además facilita la lactancia.






