El perro de Ashley Niels ya tenía 12 años, pero ella pensaba que aún se encontraba totalmente sano y vital para seguir viviendo. Sin embargo un día Spunky no quería comer su desayuno y ella notó algo extraño.
“Siempre devora su comida, así que sabía que algo estaba mal” dijo Niels.
Lo llevaron al veterinario y descubrieron que el perro tenía hemangiosarcoma, un tipo de cáncer que causa hemorragia interna, pero lamentablemente la quimioterapia y la cirugía no ayudarían a Spunky.
Entonces el veterinario no le dio más esperanzas de vida a Spunky y le dijo a Ashley que si no quería que sufriera debía programar una cita para dormirlo.
La cita fue programada para el siguiente día en la noche y fue entonces cuando recordó la promesa que le había hecho a su perro, el que era un amante del invierno. Niels quería que Spunky viera la nieve por última vez antes de morir.
Spunky nació en Wisconsin y Niels lo adoptó de un refugio local cuando estaba en la universidad y ambos vivieron juntos por cuatro años antes de mudarse a Texas.
En Texas ella trabajó como especialista en el comportamiento de enriquecimiento en Austin Animal Center y no había nevado en ese lugar por años.
Un grupo de voluntarios de Austin Animal Center supo sobre el diagnóstico de Spunku y decidieron ayudar a cumplir su sueño. Arrendaron una máquina de nieve y crearon una tormenta de nieve para que Spunky pudiera disfrutar de su último día nevado.
“Para ser honesta, creo que pensar que Spunky pudo estar ahí y disfrutar me hace faliz”, dijo Niels. “Pero la verdadera belleza detrás de todo el asunto está en cómo todo este pueblo nos envolvió en amor, y consiguió todo esto en horas para que yo pudiera cumplir su último deseo a mi hijo. No puedo describir lo conmovida que estoy.”, continuó.
Al otro día debían llevar a Spunky al veterinario y cuando llegaron a la cita, el veterinario tuvo que reprogramarlo para el siguiente día debido a una emergencia.
Sin embargo a la mañana siguiente Niels no podía llevarlo a su cita, Spunky parecía muy feliz y ella no quería alejarse de él.
Spunky ha pasado sus últimos días con sus amigos y disfrutando de la vida. La máquina de nieve además sirvió para que otros perros del refugio en AAC conocieran y disfrutaran la nieve.
Nadie sabe cuánto tiempo más tendrá Spunky, pero por el momento Ashley se siente muy afortunada por todo el tiempo extra que ha conseguido.
“Su amor es el amor más puro, más incondicional que hay”, dice Niels.
“¿Cómo hermoso es que un grupo de personas hizo que nevara en verano y en Texas?”, dice. “Todo por el amor de un perro. Mi perro. Mi valiente “, comenta en cuanto a lo que la gente amable de AAC hizo por Spunky.









