En la vida a veces nos hace más falta dar que recibir, aunque no todos lo comprendamos, el dar puede hacernos incluso más felices que recibir. Por lo menos así lo refleja la historia de este hombre que te invitamos a compartir.
Él da todo lo que tiene, a sus vecinos, gente en la calle, y con quienes se topa cada día, e incluso hace cosas para mejorar su medio ambiente que nadie hace. Al parecer lo vemos pobre físicamente, pero su sonrisa en el rostro jamás se va. Esta hermosa historia te invita a reflexionar acerca de la caridad, el sacrificio, y el servicio a los demás.
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