María Mansia no podía creerlo cuando vio a su hijo por primera vez en años. Había sido demasiado tiempo el que había vivido sin saber si él estaba en buenas condiciones o siquiera vivo.
Apenas 18 meses de edad tenía Steve Hernández cuando fue secuestrado por un hombre que se llevó todo con él, incluidas las cosas del bebé, las fotos del niño y hasta un ultrasonido.
La madre aún recuerda aquel terrible día de 1995, el día en que perdió a su único hijo. Fue en un álbum familiar que logró hallar una foto de su amado retoño, y la atesoró por años como el único recuerdo que tenía de él.
Los esfuerzos policiales por encontrar al niño fracasaron completamente.
Veinte años después, los especialistas encontraron una nueva pista en este caso: el niño había sido robado por su propio padre.
Las autoridades creían que el padre de Steve estaba muerto, pero se encontraba bien y vivía en México junto a su hijo.
“¡Fue una impresión tremenda! No sabía que mi madre estaba viva. ¡Me alegra mucho verla!”, señaló Steve cuando se reencontró con su madre.
El joven le llevó fotos de todos los años en los que no había podido estar a u lado, la unica forma de mostrarle como había vivido durante todo este tiempo. A partir de ahora, el joven vivirá en Estados Unidos junto a su madre.







